La tecnología avanza rápido. No todo el mundo la sigue. Muchos parientes mayores se sienten excluidos cuando todo requiere aplicaciones o pantallas, o nuevas contraseñas. Memorygram hace lo contrario. Devuelve la narración a algo familiar. El teléfono.
Si su ser querido simplemente puede contestar una llamada telefónica, puede preservar su historia. No se necesita un smartphone. No hay curva de aprendizaje. No se necesita Internet. La experiencia fue diseñada para ser tan cómoda como charlar con un amigo.
Esto convierte a Memorygram en el regalo perfecto para padres y abuelos mayores. La generación que más vivió tiene el camino más fácil para contar sus historias. Se sienten capaces. Incluidos. Orgullosos. Su sabiduría y su corazón se convierten en algo que perdurará en la impresión.
Les das un legado y la confianza de que su voz importa.